Friday, October 7, 2016

Por una Ley Nacional de Dislexia en Argentina

Tras escuchar varias voces a favor y en contra, el plenario de comisiones de Educación y Salud de la Cámara de Diputados dio dictamen al proyecto de ley sobre Dificultades Específicas del Aprendizaje, más conocido como “Ley de Dislexia”, lo que abre la puerta a que avance su tratamiento en el recinto. El proyecto, presentado por la senadora María Laura Leguizamón (FPV), tiene media sanción del Senado desde octubre de 2015.



Alrededor del 10% de la población sufre dislexia: en la mayoría de las aulas argentinas hay por lo menos un chico con este trastorno de aprendizaje, que es hereditario y genera fracaso escolar. El proyecto determina que las obras sociales y prepagas cubran los tratamientos: hoy solo el diagnóstico cuesta un promedio de 4.000 pesos.

La Asociación Dislexia y Familia (DISFAM), principal impulsora de la ley, organizó un abrazo al Congreso. Hace unos días, la iniciativa había recibido el apoyo público de Marcelo Tinelli, entre otras celebridades que se expresaron a favor de la ley.

La dislexia es el trastorno del aprendizaje más frecuente, definido por las neurociencias como “neurobiológico” y hereditario, que impide que los chicos aprendan a leer de forma fluida y precisa. Distintas investigaciones en Estados Unidos y Europa señalan que afecta a entre el 5 y 10% de la población.

El proyecto de ley que discutirá Diputados prevé que estos alumnos reciban un “abordaje integral e interdisciplinario”, exige una “detección temprana de las necesidades educativas” de los chicos y establece un sistema de capacitación para que los docentes sepan cómo adaptar la currícula para ellos. También establece que las obras sociales y prepagas cubran los tratamientos, al incluirlos dentro del Plan Médico Obligatorio.

La mayor resistencia al proyecto viene de algunos psicoanalistas que argumentan que la “dislexia” no existe o se utiliza como una etiqueta que estigmatiza a los chicos. “El niño que tiene dislexia y no cuenta con un diagnóstico recibe otras etiquetas: los tildan de vagos; ellos mismos empiezan a sentir que no les da la cabeza. Esos son los verdaderos estigmas”, plantea Gustavo Abichacra, pediatra y presidente de Disfam. Abichacra subraya que “es fundamental la detección temprana, a los 3 o 4 años”.


Disfam y otras organizaciones impulsaron normas para que las escuelas se adapten a la dislexia en provincia de Buenos Aires, donde rige una resolución desde 2013, y en Neuquén, donde este año se aprobó una ley provincial.

Fuente: Diario Clarín

Sunday, October 2, 2016

¡Sí se puede!

La primera docente con síndrome de Down del país


La palabra inclusión es primordial para la cordobesa Noelia Garella (31), quien se convirtió en la primera maestra jardinera del país con síndrome de Down. Terminó el profesorado de educación especial en 2007 y cinco años después obtuvo su primer trabajo. Ahora se cambió a un jardín que está más cerca de su casa cordobesa.

“Nunca me imaginé haciendo otra cosa: adoro a los chicos”, dijo Noelia en una entrevista.


Los martes, miércoles y jueves de 9 de la mañana a 2 de la tarde Noelia está a cargo de la sala de nenes de menos de 2 años en el Jardín Maternal Jeromito. La directora de la escuela, Susana Zerdan remarca los aspectos positivos de tener a Noelia como integrante del cuerpo docente. "Su inclusión entre mis colaboradores es una experiencia única. Está a cargo de los nenes de la salita de un año, y atiende a los chicos como cualquiera de las otras maestra. Les canta canciones, les da la leche y los acompaña para que se duerman. Noelia es especial, no por su síndrome, sino porque en sí es una persona única. Tiene todas las características que debe tener un docente: es cariñosa, expresiva y con una capacidad amorosa única”.

Ver nota completa en Revista Para Ti.