En este artículo comparto las ideas de Ana Cristina
Márquez Moyano, docente española, quien ofrece la siguiente ayuda al
profesor de inglés que cuente en su clase con un alumno con TGD, con el fin de
que el proceso de enseñanza y aprendizaje sea más productivo.
El primer contacto de los alumnos en la clase de lengua
extranjera nunca es demasiado fácil, aún más cuando se usa la L2 como principal
vehículo, pero ¿hemos pensado alguna vez lo que supone este encuentro para un
alumno con TGD? ¿Sabemos realmente cuáles son sus limitaciones? ¿Sus
necesidades? O más aún.. ¿sus inquietudes?
Actualmente, en la escuela ordinaria podemos contar con
alumnos con diferentes necesidades educativas: retraso madurativo, sindrome de
down, hiperactividad, trastorno en el desarrollo, etc.En este artículo se
ofrecerán diferentes recursos que cualquier maestro de inglés podría utilizar
en su clase ante esta situación.
Empecemos por contextualizar y describir brevemente qué tipo
de características presenta este tipo de alumnado:
El TGD (Trastorno General en el Desarrollo) es una perturbación
grave y generalizada de varias áreas del desarrollo: habilidades para la
comunicación e interacción social, comportamientos estereotipados, atención y
memoria, etc.
Aunque se pueden describir unos patrones de síntomas
comunes, no todos los niños los presentan en igual intensidad ya sea por el
tipo de trastorno, el desarrollo cognitivo o por las propias características,
experiencias y personalidad del niño. Analicemos brevemente los déficit más
significativos en las áreas del desarrollo normal del niño:
- Soledad:
normalmente los niños no se relacionan con otros niños de su entorno, y parecen
más felices cuando están solos.
-
Resistencia al cambio: no toleran los cambios en sus rutinas, en su familia o
con los objetos que los rodean.
- Atención y
memoria: por lo general, tienen una gran capacidad para memorizar cantidad de
material sin sentido a efectos prácticos. En cuanto a su atención, se encuentra
muy dispersa y es muy selectiva para áreas que presentan especial interés para
ellos.
- Mutismo o
lenguaje sin intención comunicativa real: la alteración en el lenguaje puede ir
desde la ausencia del mismo, ecolalias, emisiones monótonas, inversión de los
pronombres, entonaciones o frases telegráficas inventando palabras.
-
Afectividad y comportamiento social. Por lo general, no muestran interés por la
voz humana y parecen indiferentes al afecto no mostrando signos externos
emocionales. Rechazan jugar con otros niños y establecer relaciones sociales.
- Falta de
contacto ocular con otros. Presentan la mirada perdida y no miran directamente
cuando se les habla.
Teniendo en cuenta todas estas características ¿qué
enfoque le daríamos a nuestra clase de Lengua extranjera con un alumno TGD?
Pese a que el tratamiento o intervención en los TGD se hará
en función de las características y a la singularidad de cada caso,a
continuación se intentará dar unas pautas de acción generales.
Las directrices trabajadas en el aula se han basado en el
método TEACCH (“Treatment and Education of Autistic and related Communication
Handicapped Children”) ya que propone el uso de materiales visuales muy
atractivos y motivadores para el alumno y hace que el niño sea algo más
autónomo en la realización de las tareas.
- La clase de inglés deberá
estar perfectamente estructurada, el niño necesita conocer las pautas de
comportamiento, el adulto debe dirigir las diferentes situaciones, establecer
rutinas y el alumno debe sentirse seguro de lo que esperamos de él.
- Es aconsejable procurar
ambientes predecibles y fijos para facilitar sus posibilidades de anticipación.
Es conveniente que el alumno trabaje siempre en el mismo pupitre.
- Adaptar
los objetivos al nivel evolutivo del niño, programar objetivos reales muy
concretos.
- Controlar
la presentación clara de los estímulos y neutralizar los irrelevantes. La
instrucción en la L2 debe ser concreta, usando la orden que previamente conozca
para tener claro lo que tiene que hacer en el ejercicio.
- Evitar
elementos que puedan distraer al alumno.
- Motivar al
alumno con el empleo de refuerzo positivo verbal y físico.
- Uso de
pictogramas. Tienen que ser muy claros y se trabajarán previamente de menos a
más con el alumno.
- Uso de la
agenda, donde el alumno tenga claro desde el principio qué secuencia de
actividades tiene que hacer. Se sugiere colocar la agenda en un lugar de
visibilidad constante para el alumno, por ejemplo su pupitre, de manera que el
niño/a pueda ir eliminando los pictogramas de las actividades ya hechas y
continuar con la del siguiente dibujo.
- La
secuencia de actividades puede presentarse con velcro para que el niño manipule
de manera independiente y vea un resultado visual de su trabajo.
- El
desarrollo del proceso enseñanza y aprendizaje se debe hacer de manera
motivadora, fomentando los gustos e intereses del alumno. Se propone el uso de
canciones o chants en los que el alumno reconozca alguna
palabra trabajada previamente y que le resulte animada y divertida.
- La clase
debe basarse en rutinas que irán aumentando progresivamente.
- Gesticular
mucho para atraer su atención. Al exagerar los gestos el alumno asociará más
rápidamente el gesto con su significado. Esto es muy interesante con las
canciones para saludar, dar la bienvenida a la clase de inglés o despedir la
clase. Por lo general, al tratarse de una rutina con canción y gestos, suele
ser muy motivadora.
- La
información que le demos deberá ser clara y concisa.
- Darle
tiempo para trabajar solo y procesar la información.
- Nuestra
aula de inglés deberá estar diseñada de manera que llame la atención visual del
alumno. Esta información visual puede ser útil para organizar sus rutinas de trabajo.
Todo
lo expuesto es una serie de consejos para que el profesor de L2 optimice el
aprendizaje de alumnos con estas necesidades en sus clases.
gracias por compartir el articulo, es de gran utilidad. Saludos desde Tucumán, Argentina
ReplyDeleteNora
Gracias Norita!
ReplyDelete