Este
programa desarrollado en Colombia combina 44 mil palabras con imágenes, sonidos
y videos.
Personas con algún grado de
discapacidad auditiva pueden comunicarse sin que medie un intérprete gracias a
un software desarrollado en Colombia, que combina 44.000 palabras en español
con imágenes, sonidos y videos.
‘Hablando con Julis’ es el nombre de
este desarrollo tecnológico y de la Fundación que nació en el seno de la
familia bogotana Galindo Bermúdez, que ante la necesidad de comunicarse con su
hija Juliana, quien escucha pero no puede hablar, empezó a crear en 2006 un
sistema que le permitiera ser más independiente.
"Es una solución comunicativa y
de aprendizaje para cualquier persona en condición de discapacidad",
afirmó Daniela Galindo, líder del proyecto y presidenta de la Fundación sin
ánimo de lucro.
Este programa, que cuesta 275.000
pesos (unos 142 dólares), permite a personas sordas, con síndrome de Down,
afasia, autismo, parálisis cerebral o que por accidente o enfermedad perdieron
la facultad para comunicarse construir frases o palabras para hacerse entender
fácilmente.
La primera versión del software
"fue hecha exclusivamente para Juliana y tenía solo 3.000 palabras",
indicó Galindo, quien al ver que muchas más personas podrían beneficiarse,
decidió, con el apoyo de la empresa privada, crear una segunda edición del
programa.
Hoy en día el software cuenta con
125.000 registros multimedia que incluyen videos de palabras en lengua de
señas, sonidos e imágenes asociadas a centenares de conceptos como colores,
sabores, números, geografía, partes del cuerpo, estados de ánimo y para
expresar sentimientos.
Ya son 4.000 los usuarios de este
programa en Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Venezuela y Colombia,
donde además de la licencia del software ofrecen una capacitación durante tres
meses para discapacitados y sus familias.
Pero la proyección de ‘Hablando con
Julis’ es mayor tras haber sido seleccionado como uno de los proyectos
semifinalistas de MassChallenge 2014 o ‘Mundial del Emprendimiento’, que
llevará por cuatro meses a Boston a las mejores ‘start-ups’ del mundo para un
proceso de mentorías y aceleración.
‘Hablando con Julis’ es, según
Galindo, un sistema ‘de doble vía’, es decir que tanto los discapacitados como
sus familiares, docentes y amigos pueden interactuar, algo que facilita su vida
diaria, el aprendizaje del idioma y su desempeño laboral. ‘Queremos que todo el
núcleo social se integre con 'Hablando con Julis', dijo la ingeniera de
sistemas que defiende ‘la inclusión’ como clave en la autoestima de estas
personas.
Este software está diseñado además
para agregarle más palabras e imágenes de acuerdo al contexto y necesidades de
comunicación de cada usuario. Pero además de abrir una ventana de comunicación
para las personas con discapacidad auditiva, la Fundación ‘Hablando con Julis’
ha financiado desde 2009 la compra de equipos y software para cuatro aulas
tecnológicas, tres en Colombia (Bogotá, Cartagena y en el municipio de Chía) y
una en Panamá, con donaciones que recibe cada año y promedian unos 150 millones
de pesos (77.500 dólares).
Estas aulas han permitido que al
menos 1.500 niños y jóvenes hayan mejorado sus indicadores de comprensión de
lectura, escritura, expresión oral, así como sus niveles de atención y de
rendimiento académico en educación básica y secundaria.
La Fundación, que se financia de
donaciones y la venta del software -lo que representa el 30 % de sus ingresos-,
tiene como meta en 2014 seguir ampliando el número de beneficiarios mediante
una aplicación para teléfonos inteligentes y tabletas, para la que requiere
unos 140 millones de pesos (72.000 dólares).
Cifras de la Organización Mundial de
la Salud (OMS) indican que en el mundo hay alrededor de 360 millones de
personas con pérdida de audición, de las cuales un 87 % no aprende a leer ni
escribir.
Mientras que en Colombia, según el
Departamento Nacional de Estadísticas (Dane), 456.642 personas no oyen, 337.862
no pueden hablar y 314.106 tienen limitaciones para entender o aprender.
CÉSAR CÁCUA ORTIZ
EFE
EFE
Fuente: El Tiempo.

Me parece muy útil que la tecnología este al servicio de las personas con discapacidad auditiva. También seria bueno que se tome en cuenta la misma idea para aplicarla en los subtítulos de las películas latinoamericanas las cuales a veces no contienen subtitulos en su mismo idioma. Esto también seria útil aplicarlos en los cines. Seria un importante primer paso para que todos seamos considerados iguales.
ReplyDelete